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Patxi Hidalgo - diciembre 2005

Quiero escribiros unas letras para deciros que el "Viaje a Marruecos" ha sido una apasionante, maravillosa e inolvidable experiencia, para mí y para mi familia. Nos ha supuesto una cura de humildad enorme y mis hijos han tenido diferentes vivencias que les ha aportado mucho y a nosotros también por supuesto. Esta opinión le transmitimos a Montse por teléfono nada más volver, pero quiero hacerlo también por escrito.

El 3 de diciembre fue la boda de Pepe & Nawal. Fué una Fiesta muy original en una Villa preciosa. Nawal se puso 4 diferentes vestidos a cada cual más bonito, en todo momento la Fiesta fue amenizada por un grupo musical muy majo. La anécdota sería que no probamos ni una gota de alcohol. La armonía entre la gente española y marroquí fue total.

El 4 de diciembre a las 9:00 horas en la puerta del hotel estaban los dos guías con sus 4x4. Ese día visitamos un poco Rabat, Meknes y al atardecer llegamos a Fez. Cenamos en el hotel y salimos del hotel para dar una vuelta pequeña. Nada más salir nos viene un señor del hotel corriendo y nos dice que es un poco peligroso pasear por allí porque es de noche y hay alguna gente mala como en todos los sitios. Esto ocurriría a las 20:30 h. de la noche, así optamos por regresar al hotel.

El 5 de diciembre visitamos Fez con la guía y nos encantó. Disfrutamos mucho con sus explicaciones, nos pareció una buena profesional. En el Zoco de Fez a mi hijo, Mikel, se le cayeron 100 dirhams y unos minutos más tarde se dió cuenta de ello, volvió para ver si los encontraba y unos chicos adolescentes que estaban allí le devolvieron el dinero. Nos quedamos muy sorprendidos por el acto. Yo, Patxi, quería darles una propina pero no me la aceptaron.

El 6 de diciembre nos dirigimos hacia Merzouga, de camino paramos en el Middle Atlas y disfrutamos mucho con los monos. El anochecer en el Desierto nos cautivó y disfrutamos mucho con los 4x4 por aquellas pistas. Nos llamó la atención la hospitalidad del señor que regenta el Kasbah Hotel Aiour, nos ofreció varias veces "whisky bereber" aquella tarde. También nos sorprendió su conocimiento del euskera comentándonos palabras como: egunon, eskerrik asko, bai euskara, laguna etc.

El 7 de diciembre, nos levantamos a las 5:00 h. montamos en los dromedarios y vamos hacia las dunas de Erg Chebbi. La paz, tranquilidad y relax que sentimos fue indescriptible. Llegamos a lo alto de la duna después de caminar unos minutos y disfrutamos a cámara lenta del amanecer. Entretanto sacamos unas cuantas fotos y vemos como cada minuto el cielo va cambiando, aparece el sol y pocos minutos pasamos de la noche al día es algo maravilloso, difícil describir con palabras hay que vivirlo en directo para sentirlo. Nos juntamos en la duna con una familia de Madrid. De todos modos recuerdo lo que nos comentaros unos chicos bereberes que nos dijeron que "El desierto en bonito para ver pero muy duro para vivir".

Seguimos nuestro camino hacia Tinerhir. Compramos una alfombra muy bonita en Merzouga. Llegamos a Tinerhir a eso de las 18:00 horas, cenamos en el hotel y luego damos una vuelta tranquilamente por el pueblo. Por cierto nos juntamos con un eibarrés en el hotel.

El 8 de diciembre visitamos las Gargantas del Todra, que son muy bonitas y se agradece ver el rio con agua clara y abundante. A la tarde visitamos un Kasbah muy bonito con un pequeño museo y nos invitaron a tomar whisky bereber. Nos vuelve a sorprender su humildad y hospitalidad. Llegamos a Ouarzazate y nos sorprende la categoría del hotel y pensamos que privilegiados somos.

El 9 de diciembre vamos hacia Marrakech. Nos sorprende mucho el tramo entre Ait-Benhaddou y Telouet sin carretera, con una pista que únicamente puedes circular con 4x4 y su gentes parece que viven en la Edad Media aunque observamos el tendido eléctrico y algunas parábolas en sus tejados. Volvemos a pensar que somos unos privileagidos por haber nacido donde hemos nacido. La diferencia que existe entre nacer en Sevilla o en Tinerhir, aunque la felicidad no depende de los bienes materiales.
Llegamos a Marrakech y visitamos la plaza Jemäa el Fna y un poco el zoco y nos llama la atención la vida que hay en ellas.
El 10 de diciembre vemos el museo de Marrakech, la madraza de Ben Youseff , el zoco y otros lugares que nos cautivaron.

El 11 de diciembre regresamos a casa.

En conclusion que lo hemos pasado genial, nos ha servido para hacer una cura de humildad y que nunca lo olvidaremos. Nos hemos quedado con ganas de volver. Muchas gracias por habernos preparado un viaje tan interesante y bonito. Gracias de corazón.

Un fuerte abrazo

Mikel & Ainhoa & Marian & Patxi Hidalgo Manterola. (Familia de Durango. Bizkaia)